Mientras Kate me miraba desde el suelo, yo lucia musculitos en el saltador, aunque por ahora a saltar todavia no me animo. Yo creo que a estas alturas mis papas ya se han dado cuenta de que soy un vaguete y que no tengo prisa por caminar, aunque ellos lo siguen intentando...
viernes, 4 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario